jueves, 24 de julio de 2014

Kyoto vol.1: una sorpresa inesperada

Después de 10 días me estoy soltando con el japonés aqui es como he dado mi personal hasta luego a Hiroshima:


El nuevo destino es Kyoto la ciudad de las bicicletas. Así sentenció Carmela y me lo ripitió unas media docena de veces para que no hubiera dudas. Y efectivamente bicicletas hay muchas, pero en los gimnasio donde entrenan los kyotenses, que son unas maquinas de andar y andar por una ciudad inmensa y una estación de las más grandes y bonitas que he visto jamás.

Al haber llegado por la tarde, solamente nos hemos podido tirar a la cama de nuestro hotel.
Ha sido un gustazo, disfrutar de oriente descansando en el sentido occidental del termino. Estamos hartos de futones y creo que no nos va a tocar ninguno de aqui a cuando volvamos.

Una vez más el Hostal está super bien, hay que ver lo limpios que son los japoneses, todo está pulcro, es como estar en tu misma casa o hasta mejor.

Por la mañana hemos cogido un autobus como primera toma de contacto con la ciudad y las distancias. Finalmente hemos decidio pararnos en el templo de oro, uno de los más importantes de Kyoto. 


Si ya la entrada es bonita aun mas lo es su interior. Es probablemente uno de los monumentos mas interesantes que haya visto. La verdad es que la fotos no le hacen justicia a la belleza del lugar.



Como todos los templos de Kyoto, parecen muy antiguos pero tienen unos 200-300 años y eso porque son totalmente de madera y hace falta nada para que salgan ardiendo. De hecho hay muchos carteles que recuerdan la prohibicion absoluta de fumar en estos lugares.


Estoy harto de las indicaciones japonesas... Si los japoneses en persona son los mas amables del mundo, cuando ponen un cartel para indicarte un lugar... Tu esperanza es que esta vez no te la juegen, pero mientras vas andando, nace, crece y se certifica la sospecha que aquella frecha te direccionara lentamente hacia otro ayuntamiento, otra dimensión entras en un agujero amarillo del cual es muy complicado salir, porque no sabes si volver atras o seguir hacia tu objetivo...
Pues lo mismo ha pasado por este templo, te dicen recto y luego resulta que es más de un kilometro. Se certifica que en Kyoto hay muchas bicicletas estaticas para entrenar y luego darlo todo en las calles.

Lamentablemente estos paseos larguisimos están reduciendo la resistencia de mi Carmelilla que sigue con su pié, intentando verlo todo. Lo que pasa es que llegan momentos que tiene que pararse y por eso hemos decidio tomarnos un día de puro relax en el hotel.

Lo que parecía un día de pocas emociones de repente ha sido el mejor que llevamos hasta el momento. Por la mañana recibo un mensaje de mi amigo Hiro...Lo tipico, te vas a Japón y tu amigo de Kyoto que según tu vive en Noruega pero resulta haberse mudado a Alemania mira tu Facebook y te dice que está al lado de tu hotel.... El mundo es un pañuelo. Nos ha invitado a comer con su novia, su hermana y su padre al lado del rio. Y aquí ya faltan las palabras para poder describir la experiencia, en primer lugar porqué es una sensación rara volver a encontrar un amigo después de 10 años. Lo conocí durante mi año en Suecia, jugabamos al baloncesto juntos y hemos pasado junto a mi amigo Hector unos momentos muy divertidos. Y segundo ha sido algo totalmente inesperado, algo que un simole turista o viajero no tiene la oportunidad de hacer, ir junto a un lugareño en los sitios tipicos japoneses.

Hemos quedado alrededor de las 19,15 y nos ha llevado a un sitio encantador. Estaba al lado del teatro de Kabuki y del mismo rio. El padre super simpatico, habla algo de italiano porqué es muy buen cocinero y le encanta preparar platos italianos, aqui una foto de los 3.


Tambien estaban la hermana y la novia de Hiro. Nos han hecho pasar un rato muy bueno porque la novia le dijo a Carmela que se parecía a Penelope Cruz y le hizo la clasica pregunta asiatica: tu pelo rizado es natural?????. La hermana venía de haberse quitado un diente del juicio , cortado el pelo y comprado un cinturón de su kimono... Lo que se dice eficiencia japonesa.


La comida inmejorable, nos han invitado a una degustación de pescados. Mariscos y verduras esquisitamente japonesas. Todo muy bueno aunque algunas cosas desafiaban el paladar occidental e iberico criado a pizzas, chorizos y tortillas.


Por cierto el examen palitos ha sido aprobado con cierta desenvoltura, solo se me ha caido un trozo de tempura en la sopa de miso... Ha sido repescada como si nada fuera y comida en una fusión de sabores...

La verdad es que ha sido muy bonito recordar nuestros viejos tiempo, nuestros partidos de baloncesto y refrescarnos sobre nuestras vidas. Hiro me dijo que había buscado en su ordenador y había encontrado una foto que nos hicimos un día hace 10 años...


Yo con mi inseparable camiseta del Palermo, hasta para jugar a baloncesto, el con su inseparable camiseta de basket y los dos con 10 años menos!

La noche ha transcurrido fenomenal y lamentablemente a llegado a su fin. Hemos aprovechado para hacernos unas fotos recuerdos, Carmela con sus nuevas amigas....


Y yo... He actualizado nuestro archivo:

     

Espero que no pasen otro 10 años antes de volver a cruzar nuestros caminos.
ありがとうございます Arigatou gozeimasu Hiro-san!














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